viernes, 28 de septiembre de 2012

Espiritual y no espiritual

Desde el momento en el que distinguimos que hay acciones, actividades, personas, formas de vida, etc que son espirituales, y otras que no lo son, se abre una gran brecha para que se cuele nuestra importancia personal en todo eso que llamamos espiritual, generando una sensación de especialismo,que infla nuestro “ego espiritual”…
Ese sentido de diferente (y sutilmente mejor), es la base de cualquier especialitis y también de la espiritual…Por ejemplo, hacer Yoga, meditar, o participar en ceremonias, o eso tan vago y pretencioso como “ayudar a los demás”, no creo que  haga "más espiritual" a alguien ( y desde luego no creo que lo haga mejor) en comparación a otra persona que, por ejemplo, dedica su vida sencillamente a procurar el bienestar de su familia y sus hijos…
La pretensión de que algo sea espiritual,  o más espiritual que otra cosa, le agrega un deseo virtuoso, que es el ego intentado ser bueno para sentirse especial. Habría que recordar entonces de nuevo a Lao Tse cuando dice “La virtud no busca ser virtuosa, precisamente por eso es virtud...”
Todo lo que contiene la Vida es espiritual, pues proviene del Espíritu y es alimentado por El. Para ser espiritual basta  querer tomar la Vida tal como es y se presenta a cada momento... y vivirla… apreciándola con respeto y reconocimiento( y tanto si se es consciente de ello como si no, pues muchas personas viven de esta forma la Vida, aunque ni siquiera se lo hayan planteado).

Más toma uno la Vida, más se abre uno al Espiritu...eso es lo esencial, aunque la cotidianidad se viva con total “normalidad”…¿se puede ser más espirtual que eso?.Muchas veces la pretendida espiritualidad se convierte, sin embargo,  en una forma de evasión de la Realidad, en un desprecio, por tanto, a la Vida que se nos ofrece ...
Trascender el Ego es tratar de trascender las dicotomías a las que el Ego se agarra para hacer diferencia y sacar partido.El Espíritu nos une y reúne a todos, conformando un Gran Espíritu.Pero quien quiera orientarse hacia esa experiencia debe renunciar a establecer categorías comparativas, y andar por el camino de la sencillez…sin grandes pretensiones que nos hagan presuntuosos...

miércoles, 5 de septiembre de 2012

¿Quién dijo que la Vida fuera un viaje maravillosamente placentero?

Nuestra cultura occidental se ha convertido en un compendio de creencias y modos de vida que tiende a dificultar o impedir que uno pueda entender, con cierta profundidad, de qué va la vida o qué es eso de vivir.

Pareciera que según nuestra óptica cultural, la vida hubiera de ser un viaje maravilloso, en la que el dolor, la angustia y la muerte no tienen cabida. Esto, como es obvio, contraviene la realidad tal y como se viene desplegando desde el principio de los tiempos, y a cada momento.Sin embargo, esta ficción parece grabada profundamnete en nuestra mente subconciente de un modo totalmente irracional.

Esta nuestra cultura, no nos prepara para incluir y vivir esa otra cara de la vida, sino que más bien nos instruye para evitarla mágica y/o hedonistamente, es decir, combatiéndola con placer artificial . No nos prepara para tomar la vida tal como es, con sus dos caras, sino para huir del dolor,iendo compulsivamente hacia placeres insustanciales, perdiendo así el contacto con la Vida.

Fantaseamos vidas maravillosamente placenteras, y cuando la adversidad, la contrariedad, la frustración, el dolor y la muerte, hacen su aparición, pensamos que debe tratarse de un error…pensamos que esa no es la Vida, que eso no es Vida, que no puede ser la Vida, mi vida…y entonces comenzamos a negar la realidad y apartarnos de ella...

... entonces tomamos la actitud de tratar de repeler, repudiar, rechazar y rebelarnos contra todas las experiencias y situaciones que no consideramos apropiadas, según lo que pensábamos que era la Vida…unas veces luchando contra ellas para superarlas, otras rindiendonos y resignándonos abatidos, pero en ambos casos sin abrirnos primero a su realidad...sin asentir a su realidad...

...y puede llegar el momento en que nuestra vida se esté desplegando de una forma tan diferente a cómo pensábamos que iba a desarrollarse, que lleguemos a estar muy profundamente decepcionados, pensando que nada tiene sentido….pero ¿quién dijo que la Vida fuera un viaje maravillosamente placentero?

Paradojicamente, tampoco gran parte de la Espiritualidad que se mueve en el mundo hoy día, nos ayuda a tomar la Vida tal como es…y tal y como lleva siendo desde sus comienzos: una experiencia que si bien puede vivirse con gran placer, también viene con mucho dolor…

Esta espiritualidad se levanta sobre la ficción de que pasado mañana, o incluso hoy, puede uno erradicar el dolor de su vida, incluso del planeta, con tan sólo desearlo, porque uno crea totalmente su propia realidad…así que uno puede pedir abundancia total, amor infinito y armonía absoluta, y le será concedida. Aunque esto, obviamente, contraviene drásticamente la Realidad que podemos observar, estas fantasías y promesas calan hondamente en lo profundo de un ser humano desesperado, y mueven grandes cantidades de dinero .Ser omnipotente es un sueño suculento para el ser humano, cuya naturaleza es, sin embargo, ser vulnerable…

Ambas, nuestra cultura occidental y esa espiritualidad light, nos dificultan e impiden, comprender de qué va la Vida, nos impiden en mayor o menor medida, vivir la Vida, “meternos de lleno en ella…” y vivirla plenamente, creando una fractura en la raíz de nuestra relación con la Vida, y en nuestra estancia en ella…

“Vivir la Vida” es levantarse cada mañana y poder decir “me abro a lo que me traiga hoy la vida”, “recibiré y tomaré los imprevistos, las adversidades y contrariedades, y no las rechazaré, sino que las tomaré como Vida, como mi vida”. Ya sabes ese dicho de que “la Vida es eso que ocurre mientras tu piensas que debería estar ocurriendo otra cosa”.

Vivir la Vida es abrirse a cada situación (aunque contrarie nuestros deseos personales) conforme ésta está pasando, y decir :"acepto esta situación como parte de mi vida, como el desarrollo de mi Vida".

Vivir la Vida es inclinarse ante la Ella, como uno se inclinaría con respeto y reconocimiento ante una anciana sabia, y decirle "Si, te tomo tal como eres", "te tomo tal y como vienes". Habitualmente andamos juzgando la Vida, evaluando lo apropiada o no que es, sintiéndonos más listos y preparados que Ella…

Si uno entra en ese respeto ante la Vida, no tiene prisas por salir de las situaciones, ni las vive con fastidio pensando que debería estar ocurriendo alguna otra cosa, sino que en vez de eso, les presta su atención e interés, y se abre a ellas, tomando la energía y el aprendizaje que nos traen cada una…

De esta manera, conseguimos estar presentes en lo que está ocurriendo, y alimentarnos y llenarnos con las situaciones que se nos van presentando…de otro modo, vamos quedando raquíticos, puesto que son las situaciones nuestro principal alimento y estímulo…

De pequeño tuve una experiencia muy impactante para mi, un mensaje que me quedó grabado profundamente. Me resultaba molesto el tener que chupar cada hueso de chirimoya para quedarme con el fruto, así que decidí vaciar y tirar todos los huesos de esa chirimoya con la cuchara, esperando llegar finalmente a “lo bueno”…al final, cuando ya no quedaban huesos, me di cuenta de había apenas nada, se había acabado...

La Espiritualidad light nos hace pensar que podemos controlarlo todo, que podemos controlar la Vida…la Realidad es que vemos que la Vida está movida por Fuerzas que no podemos controlar, fuerzas misteriosas e incomprensibles que nos trascienden y con las cuales hemos de fluir con humildad…

Muchas veces la Vida propone y uno dispone, y otras muchas veces, uno propone y la Vida dispone…sí que es posible este dialogo dinámico con la Vida, que nos permite un amplio margen de actuación, pero olvidémos los sueños de omnipotencia que se nos presentan siempre como el mismo perro, pero con distinto collar, y nos hacen tan vulnerables a los charlatanes…antes lo hagamos antes empezaremos a construir nuestras vidas con buenos cimientos…

No hay un método para vivir la Vida.Ni las normas de educación, ni las normas culturales, ni los métodos psicológicos, ni las técnicas espirituales, ni cualquier otra cosa nos pueden dar formulas standarizadas para acertar con qué es lo mejor en cada situación, o con cómo debemos movernos por la Vida.La única forma de "acertar" con una decisión en un momento dado, es estar en contacto con la Vida que fluye adentro y afuera de uno, estar en contacto con las Fuerzas de la Vida, para sentir(subjetivamente) cual es el movimiento adecuado en cada situación, tal y como un surfero se desplaza por el Mar, en contacto sutil con su cuerpo y con la ola…

Vivir la Vida así, es el arte de sentir y hacer el movimiento adecuado para estar en el momento oportuno en cada sitio, y esto requiere estar en contacto íntimo con los pulsos y ritmos de la Vida…

Así, la Vida puede convertirse en un viaje siempre interesante y apasionante, para quien así acepte sus dos caras (placer y dolor), y la quiera tomar y abrazar tal cual es, y tal y como se presenta... siempre con respeto al Gran Misterio que mueve la Vida.

martes, 12 de junio de 2012

Asumir nuestra humanidad para
contactar con nuestra espiritualidad…

Cuesta tanto llegar a ser plenamente humano, que son pocos los que poseen
el esclarecimiento y el valor necesarios para pagar el precio requerido…
Para ello hay que abandonar totalmente la búsqueda de seguridad y
asumir con los brazos abiertos el riesgo de vivir…
Hay que abrazar la Vida como un amante,
sin esperar una fácil retribución de ese amor.
Hay que aceptar el dolor como condición de la existencia.
Hay que admitir la duda y la oscuridad como precio del conocimiento.
Hay que tener una voluntad obstinada en el conflicto,
pero siempre dispuesto a todas las consecuencias de vivir y morir.
                                                                                                             Morris West (Las sandalias del pescador)

Abrazar la Vida como un amante… ¿y cómo abraza un amante?

Muchos coincidimos en que somos seres espirituales (Almas) teniendo una experiencia humana...lo sentimos, lo intuimos, lo creemos…a partir de impresiones más evidentes o más sutiles, que hemos tenido en estados expansivos de consciencia…

Muchos entendemos también que el sentido más profundo de la Vida es, de hecho, ese camino de vuelta para reconocer de nuevo nuestra naturaleza espiritual en nosotros, para que así, la impronta de nuestra alma se pueda manifestar  en nuestra vida cotidiana, y en nuestro proceso vital…

De este modo,  aun cuando quedamos “revestidos de humanidad”, tenemos la posibilidad de manifestar nuestra Alma a través de nuestra personalidad, puesto que el Alma (coincidimos también muchos) no puede vivir  sino indirectamente a través de ésta… En este camino de des-cubrimiento de nuestra naturaleza espiritual, no conviene tener prisas, ni dar pasos en falso…

Quien rehúye su experiencia humana y quien rehúye profundizar en su naturaleza humana a través de ella, está “huyendo hacia Dios”, como cuando nos dejaban en la guardería y nosotros no queríamos estar allí, y entonces cómo queríamos estar con mamá otra vez, le echábamos los brazos para que nos recogiera.Muchas personas quieren “huir hacia Dios” y le echan los brazos, y esto les impide estar presentes en su vida, en el hecho de estar aquí, revestidos de humanidad, viviendo una experiencia humana…

Somos seres de Luz, sí…pero también somos mamíferos y humanos y, de hecho, la integración entre estas tres partes que nos componen (mamífero humano espiritual) es un largo proceso, más hoy día, en que la disociación, el divorcio, o la desconexión del cuerpo y la Naturaleza es un epidemia masiva…

Quién no asumido que es un mamífero humano antes de des-cubrir su naturaleza espiritual, corre mucho riesgo de tomar el camino de la especialitis…qué ¿porqué?...pues porque rechaza su naturaleza animal y humana, porque rechaza lo que es,  para volar en una fantasía más grandiosa...Todo es una cuestión de orden en el desarrollo, un concepto bastante olvidado hoy día en los ambientes espirituales...

Muchos no quieren ser mamíferos e intentan actúar como si no lo fueran, y tampoco quieren ser humanos y actúan también como si no lo fueran... quizás porque andan "hipercivilizados", o quizás porque andan "espiritualizados..."Asi las cosas hemos "olvidado" ya parir como mamiferos, hemos "olvidado" criar a nuestros bebes como mamiferos que son, hemos "olvidado" lo importante que es el contacto para nosostros los  mamiferos humanos en nuestra crianza y el resto de nuestra vida. Hemos "olvidado" como  los mamiferos establecen sus vinculos de  apego y cómo hacen el amor los mamiferos humanos de sangre caliente que están en conexión con su cuerpo.Hemos olvidado también cómo dejarnos llevar en nuestro proceso de muerte, hemos olvidado la entrega y dignidad con la que sabe morir un mamifero o con la que saben vivir el dolor los mamiferos cuando este les toca...demasiadas cosas, demasiado importantes, demasiado básicas y fundamentales para poder saltarse éste escalón de nuestro desarrollo...cosas que un mamifero sabe hacer pero que muchos de nosotros ya no, cosas que sin embargo no son renunciables, y habremos de recuperar para evolucionar verdaderamente...

Sin embargo, muchos están desconectados de su cuerpos, no se han acercado minimamente a la vivencia y el reconocimiento de que “somos mamíferos” de sangre caliente, y tampoco  han llegado a encarnarse en sus vidas lo suficiente, para reconocer su condición y limitaciones  humanas, pero, sin embargo, dan un gran salto , y se reconocen como seres de luz…Esto, a mi parecer, viola las leyes  del desarrollo natural, y se manifiesta en desequilibrio y falta de auténticidad…

Reconocerse mamífero no es un acto mental, sino que hoy día en nuestra moderna cultura occidental representa un largo proceso de enraizamiento en el propio cuerpo, con sus sensaciones, emociones y afectos...un proceso para habitar profundamente el cuerpo que requiere, no obstante, el procesamiento de todas las memorias dolorosas que guardan escondidas los tejidos que nos constituyen.... un proceso de encarnación que no se hace en tres dias...

Al parecer Alguien o Algo quiso que naciéramos y fuéramos mamíferos, al parecer Alguien quiso que naciéramos y fuéramos humanos… abrazar la vida, abrazar nuestras tres naturalezas…abrazar, abrazar, abrazar…

Así habló el Buda de nuestra condición humana:

La primera noble verdad declara con seguridad que el dolor
                es inherente a la vida, porque todo es cambio.
La segunda noble verdad explica que el sufrimiento es lo que ocurre cuando peleamos con cualquier cosa que ocurra en nuestra experiencia de vida, en vez de aceptarlo con una sabia y compasiva respuesta. Desde este punto de vista, hay una gran diferencia entre dolor y sufrimiento. El dolor es inevitable, la vida viene con dolor. El sufrimiento no es inevitable.

Si el sufrimiento es lo que ocurre cuando peleamos con nuestra experiencia por nuestra falta de habilidad para aceptarla, entonces el sufrimiento es opcional.

Yo comprendí mal esto cuando comencé mi práctica y creí que si meditaba con disciplina iba a terminar con mi dolor. Esto es un gran error. Estuve muy desilusionado cuando descubrí mi error, que había sido tan ingenuo. Es obvio que no vamos a acabar con el dolor en nuestra vida.

Todo lo que nos importa nos causa dolor. Aquellos que elegimos vivir la vida de relación elegimos que el dolor vale la pena.


Estamos dotados de un sistema nervioso altamente sensible para sobrevivir y desarrollarnos, y esto, conlleva asimismo,  la posibilidad de sentir intensamente el dolor físico, emocional o psicológico…la experiencia más difícil de todas cuántas vivimos como humanos.Nadie pasa por la vida, sin experimentar el dolor intensamente, aunque sí que podemos negarlo…

Dolor y bienestar, necesidad y saciedad, frustración y satisfacción, carencia y abundancia, vulnerabilidad y poder, conflicto y armonía, Vida y Muerte…está es la condición humana, la condición de la experiencia humana...

Quién rehúye su humanidad para refugiarse en la espiritualidad toma el camino de la especialitis. Esto no tiene nada de particular, puesto que la especialitis es una fantasía para escapar del dolor. Quién abraza su humanidad como camino para llegar a su Alma, toma entonces el camino hacia una espiritualidad más auténtica.

¡Qué difícil es vivir una espiritualidad que no sea una fuente de evasión, sino de enraizamiento en la Vida. Si la “búsqueda espiritual” no es persistentemente honesta, no es fácil encontrar algo auténtico en la espiritualidad. Muchas dificultades habrán de ser atravesadas manteniendo una “voluntad obstinada en el conflicto”, y mucha capacidad de discernimiento…No creo que verdades de cierto calibre le puedan ser reveladas a personas que quieren pasar de puntillas por su vida o por la “experiencia espiritualidad”…

Las personas que están en contacto o han estado en contacto con el sufrimiento, viven a menudo la posibilidad de ser "más humanos” que quienes no lo están. Quién está enraizado en la experiencia humana tiene brillo en los ojos, es compasiv@ y templad@, pero no va eufóric@ por la vida…sabe que la Vida es una Señora muy misteriosa…

Cómo sabemos, alguien que “no ha pasado necesidad” no puede compadecer a quien la vive. Quien no ha vivido escasez y carencia  no puede solidarizarse con quien la está viviendo. Alguien que no ha sufrido, no puede ser sensible con quién está sufriendo. Quién no ha vivido la necesidad, la escasez, la carencia, la vulnerabilidad, la dependencia, la impotencia, no puede saber lo que es la humildad ni la compasión...humus, humildad, humanidad...

Sin embargo, muchos “piden al Universo” abundancia, poder, bienestar permanente y éxito, excluyendo toda la “cara b” de la Vida…algo así como decirle al “Universo”:  “haz una excepción conmigo”, “ hagamos como que no estoy viviendo una experiencia humana…”estos deseos llevan el germen de la especilitis, del deseo de ser especial y obtener un trato especial…

¿Cómo podemos ser compasivos si no hemos experimentado necesidad, carencia, dolor o sufrimiento?
¿cómo podemos ser humildes en la abundancia si no hemos vivido la carencia?
¿cómo podemos ser humildes con nuestro poder, si no hemos experimentado la vulnerabilidad?

Sabemos que la necesidad, la carencia, el dolor, el sufrimiento, la enfermedad y la muerte etc  son grandes maestros de la Vida…quién es verdaderamente espiritual no tendrá inconveniente en abrirse a ellos, en igualdad con la satisfacción, la abundancia, el placer, la alegría y la dicha….ser espiritual sólo en la abundancia no tiene mucho chiste…

La Espiritualidad no “se adquiere” en cursos, terapias, retiros espirituales o ashrams. Creo sinceramente que muchos (terapeutas, maestros, etc )  hemos sobre-valorado la importancia de esos pretenciosos cursos, terapias y retiros. Esto ha generado que todos ellos sirvan para inflar la importancia personal de quienes los reciben, y, de este modo, para alimentar  la especialitis. Sin embargo, la  espiritualidad como es obvio, “se adquiere” esencialmente en la propia Vida por contacto con nuestra Alma o la de los demás, y esencialmente viviendo la Vida, como almas revestidas de humanidad, pues mientras vivamos a través de un sistema nervioso, viviremos como humanos.

La Vida nos propicia esa vuelta al reconocimiento de nuestra alma: las experiencias y situaciones que nos presenta la Vida, nos proponen un camino de retorno, un proceso para aflojarnos, soltarnos, entregar y ablandarnos…en el que también podemos escoger, sin embargo, apretarnos, contraernos, controlar y endurecernos…Nosotros escogemos.

La vida es una lenta y parsimoniosa ceremonia para tomar consciencia de que somos seres espirituales viviendo una existencia humana, si es que no queremos boicotearlo o impedirlo. Esto conlleva que no podemos hacer  rituales, ceremonias o cursos-por otra parte útiles, por supuesto- más sagrados que la propia Vida, que la desplacen en protagonismo o importancia, porque la Vida es ya Sagrada en sí misma…no conviene usurpar su lugar a la Vida.

Hay quien  no participa en esos cursos, retiros o ceremonias, y si embargo, está más en contacto con la Vida que quién sí los hace…quizás criando a sus hijos cuidadosamente, quizás viviendo vínculos profundos con sus seres queridos, quizás viviendo la Vida,quizás dejándose atraer intuitivamente por todo lo que tiene Vida, y apartándose de todo  lo que no la tiene…estando bien despiertos, estando bien vivos…





viernes, 25 de mayo de 2012

Una espiritualidad light...

Vivimos hoy día un auténtico boom de la espiritualidad. Sin embargo, me cuesta mucho identificarme con gran parte de este movimiento espiritual, al que no me quiero referir ni con las palabras “New Age” (por no ofender la memoria de Rudolf Steinner, Madame Blavatsky, Alice Baley…considerados inicialmente precursores de este movimiento), ni con las palabras  “movimiento de la Nueva Consciencia”, para no tomar tampoco a una parte de este movimiento, por el todo…
Por ello, utilizaré la expresión espiritualidad light para referirme a un fenómeno masivo, que podemos observar más o menos puro o entremezclado con intenciones auténticas, y que se caracteriza, a mi entender, por la falta de profundidad.
El “masoquismo espiritual” consistente en  la necesidad de sufrir para obtener una recompensa de Dios (influencia de la distorsión judeo cristiana del mensaje de Jesús), parece haber dado paso a una especie de “hedonismo espiritual”, que “vuelve la cara” al dolor, la tensión, el stress, el conflicto, la sombra, la oscuridad y la muerte consustanciales a la Vida, para buscar evasivamente los más altos placeres espirituales.
Esta “espiritualidad light” hace diana habitualmente en nuestra desesperada necesidad de sentirnos especiales, y viene transmitida, a menudo, a través de  técnicas de marketing, como si de cualquier otro producto se tratara. Así,  ésta espiritualidad queda mercantilizada, comercializada y demasiado involucrada con el dinero. Tiene "sabor americano".
Esta espiritualidad se instrumentaliza, de ordinario, a través de técnicas rápidas, super-eficaces, definitivas y sin esfuerzo (es decir, mágicas, o incluso milagrosas….) lanzadas continuamente al mercado espiritual, que  acaban por eclipsar a la Fuente real de la espiritualidad y la sanación(el Espíritu), acaparando  el protagonismo para sí mismas y para quienes con ellas llenan los bolsillos.
Quienes difunden esta espiritualidad, se interponen de esta forma, entre nosotros y esa Fuente de la que emana realmente la espiritualidad y la sanación(el Espíritu), propiciando de paso una competición entre sus consumidores para ver quién sabe más técnicas, o quién tiene la mejor. La tecnocracia, sustituye de esta manera también, al valor de las relación humana y el cálido afecto como fuente de sanación, lo cual conlleva una importante des-humanización y superficialidad en las terapias y procesos de cambio propuestos.

Estas técnicas ignoran sistemáticamente que el recorrido hacia la salud, el proceso de sanación, o el despertar espiritual de una persona es lento, largo y muy complejo, pues el ser humano está, muy a menudo, profundamente herido desde su más tiernísima infancia. Estos procesos han de realizarse, por tanto, en íntima sintonía con el estadio de desarrollo de la personas, algo que estas técnicas también ignoran totalmente, dando entender que son aplicables a diestro y siniestro, sin importar quien, cómo, cuándo o para qué las aplique.Como en los demás ámbitos comerciales, conviene estandarizar al consumidor para poder vender mas.
Se nos vende una magia fascinante que cambiará nuestra vida casi de manera inmediata... pero sólo puede comprar magia quién está en estadios mágico supersticiosos (infantiles) de su desarrollo, y no en estadios espirituales .Quién está en estadios espirituales, buscará la espiritualidad y no se dejará seducir, por tanto, por la magia supersticiosa . Esta diferencia fue explicada por Ken Wilber en libros como Proyecto Atman, y en realidad, en cualquiera de los que ha publicado.
Esta espiritualidad light siempre se dirige a alguien que necesita consumir grandes fantasías y expectativas de futuro, tentando y seduciendo a la parte que desea, locamente, ser omnipotente. La vulnerabilidad del ser humano no vende, lo que vende es ofrecer omnipotencia, así que nos venden una espiritualidad que promete poder, de maneras más o menos evidentes . Esto encanta a nuestro ego.
Esta espiritualidad light confunde a Dios con un “genio de la lámpara maravillosa” que sirve para satisfacer todos los deseos. Dios y la Vida dejan de ser un Gran Misterio, para convertirse en una especie de supermercado de la abundancia para usar a conveniencia. Asi lo expresan algunas frases firmadas por autores reconocidos:
El secreto te da todo lo que quieras : felicidad, salud y riqueza. (Bob Proctor). Tu puedes tener, hacer o ser lo que quieras. (Dr.Joe Vitale). Podemos tener cualquier cosa que elijamos, no importa qué tan grande sea: el tipo de cosas que quieres vivir, el tipo de negocios que quieras tener, si quieres lograr un mayor éxito, lo que realmente desees.. (John Assaraf). Este es el gran secreto de la Vida. (John Demartini)
La ley de la atracción y el “tu creas tu realidad” (en desequilibrio con “la realidad te crea también a ti”) quieren crear una sensación de omnipotencia muy seductora, que es la base fundamental del gancho de esta espiritualidad light. A mi todo esto me parece una locura, una forma importante de locura….
¿Atrajo el pueblo tibetano (con su pensamiento negativo) la dominación china y tantos años de sufrimiento? ¿atrajo Jesús, el Cristo, su cruxificción por pensar negativo? Parece que las cosas sean más complejas…Si bien es obvio que uno crea y es creador de su realidad y de la Realidad, también parece obvio que la realidad nos crea también a nosotros (condicionándonos y limitándonos).Nassim Haramein dice: “si cada uno creara su realidad, nunca coincidiríamos de ninguna forma…”La palabra “limitación” no gusta a nuestro ego(y tampoco vende). Sin embargo, el reconocer nuestras limitaciones junto con nuestras posibilidades, parece parte lógica de cualquier entendimiento un poco profundo de la felicidad…

El ser humano nace indefenso, y permanece expuesto toda su vida al estado de necesidad(y de carencia) y a desaparecer de un instante a otro. Nadie conoce el momento de su muerte.Asumir nuestra vulnerabilidad y nuestras limitaciones como humanos es el fundamento para vivir en la humildad, mientras que si perdemos de vista la vulnerabilidad, perdemos también de vista la humildad. Esto le encanta a nuestro ego.

Somos vulnerables y también tenemos  mucho poder, pero no conviene perder de vista ninguna de las dos partes.Si el ser humano no descubre su vulnerabilidad antes que su poder(o al menos lo hace alternativamente), éste se le subirá a la cabeza tan sólo para dar fuerzas a su ego...
Si bien algunas tradiciones espirituales se encargaron de mitificarnos a Dios e incluso atemorizarnos contra El,  esta espiritualidad light convierte a los ángeles, los arcángeles, los Maestros ascendidos y al mismo Dios, en “colegas” que podemos tratar de “tu a tu…”con una familiaridad, una naturalidad y “unas confianzas”, que me dejan un poco perplejo…

En Andalucía, decimos para esto: “ni Don Juan ni juanillo”. Estas relaciones tan” fluidas” con seres que son tan significativas en nuestro consciente e inconsciente colectivo, redundan como es lógico, en el sentido de importancia personal de quién dice tenerlas…
Igual de suculentos para el ego y nuestra especialitis, resultan mensajes como “tu eres Dios”, “Dios está en ti”, “tu eres una Diosa”…no porque no pueda ser verdad que en nosotros exista una Esencia Divina, sino por la dificultad que como humanos tenemos de poder sentir, entender y asimilar cosas tan profundas como esas que, sin embargo, muchos viven y se apropian con naturalidad pasmosa…
Recuerdo una persona que contaba que se rompió una costilla gritando: “ soy Dios “ en pleno delirio psicótico…tanta alegría ( y tanta sensación de especialidad)hubiera quedado más atenuada probablemente , si esa percepción se hubiera extendido a que Dios está también en todos, en cada persona, en cada animal, insecto o planta, en cada piedra, y cada átomo del Universo…la asimilación de esto reduce totalmente la sensación de especialidad…

Paradojicamente, esta espiritualidad que supuestamente se basa en la importancia de estar presente "aquí y ahora", actúa estrategicamente sobre el núcleo emocional de las personas, mediante la anticipación o la promesa de que vamos a vivir grandes cambios fantásticos y/o grandes cataclismos en el futuro.La versión "promesas" anuncia la venida de una Gran Era maravillosa, un gran cambio donde todo será diferente.La versión "cataclismos"(ésta no es light, pero también genera buen dinero...)atemoriza con grandes desastres...así es que todo se ha llenado de profetas...¿no es esto jugar con las más profundas expectativas y temores humanos?¿no es sospechoso usar el deseo y/o el temor para "motivar" así al ser humano... la avidez y el miedo, dos pasiones contra la que nos advierten muchas tradiciones espirituales...?Tanto estar en el futuro, nos impide vivir humildemente en el presente, y asumir honestamente qué nadie conoce el por-venir...

Dios los cría y ellos se juntan: los aficionados a esta espiritualidad se atraen mutuamente y se retroalimentan continuamente su fantasia compartida, reforzándose que están en lo cierto.Si la fantasía se cae, siempre puede sustituirse por otra mayor(y de consecuencias también más graves) como el mono que salta de una rama a otra.La premisa es siempre la misma: no cuestionar, no discernir, no verificar...
Para la espiritualidad light Dios o el Universo es tan "bueno, sencillo y amoroso" como Winnie de Pou... tierno, calido y blandito...Personalmente, no he encontrado otra forma más realista y humilde de referirme a Dios que como lo hacen algunos pueblos indígenas:Gran Misterio...

Es ésta una espiritualidad de pocas preguntas, pero, paradojicamente, de muchas respuestas...una espiritualidad  con escasez de  buscadores pero llena de sabiondos, donde las preguntas son todas respondidas con certeza indiscutible,pero con la escasa capacidad de aceptar con humidad que puedan permanecer abiertas...dando sus frutos...
Pero quizás lo más pesado de esta espiritualidad light es lo del continuo happy feeling, porque esto es muy importante para poder estar en la ola. Hay que mostrar un optimismo compulsivo (e inquebrantable) en todo momento y desprender una gran sensación de felicidad…para que no “baje la vibración”, claro…Lo que ocurre es que, entonces, si uno quiere expresarse como un humano que posee todo el espectro de respuestas emocionales, es corregido continuamente para que se comporte como una especie de autómata que sonríe de felicidad y regala sloganes espirituales…
Una actitud optimista requiere, en cualquier caso, partir de  una percepción equilibrada peligro/oportunidad de las situaciones, pero no la eliminación selectiva de la parte dolorosa, peligrosa o ingrata de la realidad. Esa eliminación lleva a una actitud inconsciente, ingenua y hedonista, que yo no  llamaría   optimista.
La religión fue señalada como opio del pueblo, pero esta espiritualidad light también lo es. La religión ha sido señalada como instrumento de manipulación de masas, pero esta espiritualidad light ,que te aleja de estar en la Vida y te debilita como ser humano, también es un instrumento de manipulación, aunque quien la vive se siente normalmente llamado a “liberar a la humanidad” de las cadenas de la inconsciencia y la falta de amor, habitualmente, mandando energía de un lado para otro.

Algunos apuntan a que esta manipulación es además  premeditada y orquestada por los mismos poderes de los que nos quieren liberar estos bien-intencionados …quién sabe, no es imposible…

martes, 22 de mayo de 2012

¿Qué es la especialitis?(introducción)

La única que se mantiene celosamente oculta, y que se defiende aunque no se reconoce, es la fe en que se es especial.”(Un Curso de Milagros)

La especialitis es una inflamación del sentido de la importancia personal. Sumar valor restándoselo al otro, inflar la sensación del propio valor desinflando la ajena, sobre-valorarse infravalorando, brillar tratando de eclipsar, afirmarse negando, verse superior uno a base de ver inferior al otro, se convierte en el mecanismo rey del psiquismo, un mecanismo que no hace sino separar, aislar e incomunicar al enfermo, dejándolo sólo en su “jaula de oro”.

“Hacer comparaciones es necesariamente un mecanismo del ego pues el amor nunca las hace. Creerse especial siempre conlleva hacer comparaciones. Pues se establece al ver una falta en otro, y se perpetúa al buscar y mantener claramente a la vista cuánta falta se puede encontrar”       (U.C. de Milagros)

Todos somos únicos, por ello nadie es especial.Especial significa diferente y mejor, y se llega a esa sensación comparándose y saliendo ganador.

La especialitis se manifiesta en los individuos, los grupos, y las naciones, o incluso es posible que se manifieste en toda  una especie (como la humana)...

Fue una "especialitis extrema" la que movió a Adolf Hitler, por ejemplo, a llevar a cabo el holocausto nazi.Un juicio mental sirvió de base a la percepción de una supuesta supremacia de la raza Aria, lo cual conllevó un sentimiento de valor fantasioso y, al mismo tiempo, de amenaza ante el pueblo judio, que justificó su posterior masacre.Así que cómo vemos, la especialitis puede llegar a generar fuerzas muy dañinas y resultados muy dolorosos.La especialitis siempre crea dolor.

La especialitis puede ser neurótica si distorsiona la realidad, pero también psicótica si la sustituye conllevando un corte con la realidad o, intermedia, si está a medio camino entre una y otra.

La especialitis puede ser individual o colectiva, y puede alimentarse de infinitas formas que iremos viendo.De hecho, puede hacerlo tanto con lo mundano como con lo espiritual, una especialitis "espiritual"( también neurótica, psicótica o intermedia), a la que prestaremos especial atención en este blog.

La identificación de la especialitis individual y colectiva que nos aqueja, es una clave para nuestro viaje hacia la reunión de todo lo que ha sido separado por nuestro ego,  separación que se manifiesta en nuestra personalidad, en nuestra cultura, en nuestras estructuras sociales, y cómo no, en nuestra Medicina, nuestra Ciencia, etc,etc en definitiva, en todas nuestras visiones de la Vida...

La identificación de la especilitis es, por tanto, un instrumento al servicio, en definitiva, de nuestro viaje de vuelta hacia la Unidad...

La cuestión es que la especialitis es siempre una enfermedad revestida de virtud, así que habremos de ir con inteligencia para des-enmascararla..."por sus frutos los conocereis..."dijo el Maestro...



  

sábado, 19 de mayo de 2012

¿Cuánta de mi espiritualidad es especialitis?

          
Cuando dejamos de cuestionarnos, corremos el riesgo de ser secuestrados por el ego individual o colectivo, que se alimenta tanto con lo espiritual, como con lo mundano…Ahí van unos cuantos criterios de auto-cuestionamiento, que nos permiten identificar cuándo nuestro ego se camufla en la espiritualidad…

Si tu  “espiritualidad “no te encarna más y más,  si no te lleva cada día a habitar  más en tu cuerpo, se convierte  en una evasión que te hará sentir especial. Es más  fácil sentirse  “escogido por los dioses” para una gran misión, cuando vivimos disociad@s (divorciados) del cuerpo y  de las necesidades y emociones que en él se experimentan…
Si tu espiritualidad no te enraiza en tus emociones dolorosas o placenteras llevándote a su negación,  no parece  espiritualidad, sino más bien una huida que te hará sentirte por encima…por encima de quién sí está en contacto con ellas, y con las limitaciones que te imponen… Si respondes a las expresiones emocionales genuinas de los demás, con frases terapéuticas y sloganes espirituales, es probable que, además, vayas de maestrillo…
Si tu actividad espiritual te lleva a desvalorizar tu sencilla cotidianidad, debido a tu dedicación a una gran misión de salvación del mundo, cuidado, puede ser especialitis…
Si tu espiritualidad te lleva a despreciar los aspectos materiales o terrenales de la existencia(incluso amparándote en un virtuoso desapego), es posible que te estés polarizando…y es muy posible que te estés desequilibrando…
Si tu espiritualidad  te lleva a eludir tus responsabilidades (personales, familiares, sociales…) especialmente la de auto-sustentarte  económicamente mediante el noble arte de un trabajo que contribuya a la sociedad, no te engañes, es muy posible que estés aquejado de especialitis, y que alguien tenga que estar asumiendo esas responsabilidades por tí…
Si eres sostenido económicamente por otros (la familia, el estado, etc) para que puedas desarrollar tu actividad espiritual, es muy probable que estés viviendo fantasías que te hagan perder el contacto con la realidad…esta situación presenta un alto riesgo de distorsión y, por tanto, de especialitis…
Si tu sentido de la realidad falla más que una “escopeta de caña” ten cuidado con la espiritualidad:si no sueles percibir las amenazas y peligros que te acechan y/o tus planes suelen resultar ser fantasías que no terminan bien, mejor que te dediques a mejorar tu sentido de la realidad(aunque sea menos fascinante) antes de acometer la espiritualidad.El mundo espiritual no es Disney Land (hay peligros, complejidades, lobos, sombras y oscuridades)y requiere de madurez y capacidad de discernimiento…
Si tu vivencia espiritual te lleva a sentirte frecuentemente eufóric@, ten precaución:la euforia es un trastorno del ánimo, y una espiritualidad distorsionada, es una suculenta forma para retroalimentarlo.Muchas personas que siempre fueron eufóricas, se valen hoy día de la espiritualidad para estar más eufóricas todavía...
Si el “pensamiento positivo”  te lleva a obviar  tus emociones, estás viviendo otra nueva y moderna  forma de seguir reprimiéndolas. La gestión de las emociones dolorosas es, probablemente, uno de los desafios mayores en la vida de un ser humano.Si tu espiritualidad te lleva a creer, que por ignorar tus emociones o por cubrirlas con una capa de positivismo, estas van a desaparecer, es muy posible que esto te esté apartando seriamente de la realidad...

Si por la amenaza de la "ley de la atracción", no te atreves a pensar o sentir "negativo", entonces estas bajo la tirania de la dictadura de una nueva superstición, además de juzgando tus emociones y pensamientos para excluir unos e incluir otros, lo cual no parece muy espiritual...y esto, sí que puede atraerte verdaderas desgracias...  

Si tu desapego busca escapar de las emociones que el apego te produce (frustración, posesividad, celos, etc dolor, en definitiva), estás haciendo una salida en falso de una de las cuestiones más difíciles de gestionar para un ser humano…pero entonces estás trampeándote, engañándote a ti mismo y causándote con ello un gran daño…El desapego, aunque hoy día haya sido puesto por muchos en un altar, puede ser también muy patológico dependiendo  de para qué, cuándo, cómo y en quién…
Si lo que te seduce de la espiritualidad es adquirir “superpoderes” que deslumbren a los demás, y convertirte en un "superhombre" o una "supermujer" libre de las limitaciones de todos los humanos, esto sinceramente huele mal.Si estás fascinad@ por la magia de alguna espiritualidad, que te promete avanzar hacia la omnipotencia, en vez de  hacia conquistar  primero tu total humanidad, las fantasías de grandeza pueden apartarte seriamente de la realidad….
Si no pudiste forjar una personalidad que funcionara, sino pudiste establecerte y asentarte en tu propio  espacio personal (tu casa, etc), si no pudiste enraizarte en unas relaciones personales saludables, en  un trabajo saludable que te sostenga económicamente, si no pudiste desarrollar una vida propia que funcionara, si, en definitiva, de alguna manera,” fracasas” en tu vida personal, la espiritualidad es un serio peligro de evasión de tu realidad…Entonces mejor que  te embarques con mucha prudencia, en el mundillo trans-personal(espiritual)…Si estas en lo pre-personal , es riesgoso aventurarte a intentar  lo trans-personal, pues te será fácil confundirte. Esto lo explicó Ken Wilber muy claramente al hablar de la falacia pre-trans
Si tu espiritualidad te lleva a no estar en contacto con tu propio dolor y sufrimiento, es posible que tus mecanismos de defensa estén valiéndose de la espiritualidad para seguir "protegiéndote" de tu dolor.Si tu espiritualidad te lleva a perder contacto  con la realidad del sufrimiento de la humanidad, viendo el Gran Misterio de la Vida de un lindo “color de rosas”, cuidado, es probable que estés flipando…
Si tu espiritualidad no te acerca progresivamente a ver tu sombra y a tu oscuridad, te hará sentir especial inevitablemente, y te llevará a alzarte sobre quienes sí están haciendo por integrarla…
Si tu camino espiritual no lo recorres a base de expandir lo que está contraído, de poner luz en tu oscuridad, entonces vivirás falsas expansiones y falsas iluminaciones… “Todo el mundo quiere ir al cielo pero nadie quiere morirse”…Si tu “espiritualidad” no te lleva a morir miles y millones de veces, si te mantiene eufóric@, volando en una nube, tu espiritualidad parece bastante sospechosa de ser una falacia…
La espiritualidad no se adquiere esencialmente en la información de Internet, sino en la experiencia, en la sabiduría del contacto con  la Vida, en el contacto con el Espíritu en la propia vida cotidiana…
Si tu espiritualidad te hace sentir muy buen@... cuidado, tienes un alto peligro de buenitis (que es un tipo de especialitis…)Si nunca has podido (ni puedes enfadarte), ni entrar en conflicto con otras personas, puede que estés aquejad@ de buenitis …Si ahora aprovechas tu espiritualidad para seguir siendo “compulsivamente amable”, y/o compulsivamente ingenu@, tu actitud espiritual puede estar viciada desde su misma base…el amor y la buenitis no tienen nada que ver, pues la segunda “perjudica seriamente la salud…”
Si  no sabes llorar profundamente, tampoco podrás reir y sonreir auténticamnete:tu sonrisa risueña será falsa, pues no tienes libertad de elección. Entonces,tan sólo sonries porque temes que los demás, o tu mism@, vean tu dolor…
Si estás presto a ayudar, pero te cuesta trabajo recibir y tomar de los demás, es muy posible que tengas una “mijita” de especialitis.Para todos los humanos es mucho más difícil exponerse a abrirse para recibir, que dar generosamente … Si tu espiritualidad te hace apartar la vista de tus heridas, para correr a sanar las de los demás,  esto es muy indicativo de especialitis.Si quieres hacer una gran contribución a la humanidad, sana primero tus propias heridas…
Si tu actividad espiritual no te hace madurar, entonces  no es espiritualidad. La espiritualidad es trascendencia, pero la especialitis es sólo una forma sofisticada de  regresión infantil. ¿Puede ser la espiritualidad una manifestación infantil?¿puede la espiritualidad infantilizarnos?¿puede hacernos fantasiosos e ingenuos? ¿puede hacernos querer vivir la magia, tan sólo para huir de la realidad? Si no estamos maduros, desde luego que sí…no es oro todo lo que reluce…
Si  te sientes extrañ@ con personas que no están en la “honda espiritual”…si te sientes sutilmente  diferente y mejor a los "no espirituales" , a los que "son" de otra espiritualidad, a los excépticos, a los que tienen “energía negativa”, los sombríos o los  oscuros, entonces, tu espiritualidad te separa de algunos para unirte a otros, no cual no suena a una espiritualidad muy real…
Si piensas que el conflicto, el esfuerzo, el stress, la tensión, la lucha, son “negativos” y no son parte de la vida…esto te llevará a vivir una vida light, y una espiritualidad también light… justamente, la que gusta a la especialitis… El slogan “Paz y amor”, es "lindo", pero no funcionay polariza, porque no sirve para acoger la complejidad que tiene el vivir la Vida…
Si tu espiritualidad no te lleva a involucrar confiadamente tu vida en ella, incluyendo  sus aspectos más importantes como, por ejemplo, aquello de lo que depende tu economía, es posible que tu espiritualidad sea un entretenimiento, un hobby, una moda…incluso un juego…
Si tu espiritualidad no te enraiza en la experiencia de que estas teniendo una vida AHORA para desarrollar algo con ella, sino que te lleva a evadirte de esta realidad con fantasías y promesas de otros tiempos mejores por venir (u otras vidas, dimensiones, planetas etc) tu espiritualidad es un como una especie de opio...

Si tu espiritualidad no te enraiza en tus relaciones humanas, dando profundidad a tus vínculos y haciendo crecer tu sensilidad, tu empatía, tu solidaridad, tu consideración, tu capacidad de contacto y reconocimiento con todo lo que te rodea(humano, animal, vegetal,etc) tu espiritualidad es muy probable que sea alimento de tu necesidad de sentirte especial...
 Si te sientes parte de un gran misión de salvación de la humanidad de la cual, eres parte fundamental, ten cautela:muchas personas tuvieron ya este mismo delirio de grandeza a lo largo de los tiempos.A nuestro ego le encanta sentirse así de especial, y pensar, que nuestro caso, es diferente...
Si consideras que tu labor en este mundo es más importante que la de cualquier otra criatura que habite sobre la Tierra, se prudente, el ego se alimenta de estas “pequeñas” golosinas…
Si crees que eres un “Guerrero o Trabajador de la Luz” y otros no lo son...asegúrate de que tienes la suficiente madurez para que tu ego no haga de esto, la base de la sensación de que eres especial…
Si tu espiritualidad te lleva a dejar de cuestionarte dónde está actuando tu ego en cada momento, precaución…es posible que puedas estar bastante infectad@...si piensas que ya has trascendido tu ego, es posible, que esté llevando las riendas de tu vida…
Hay algo que permite a la especialitis campar a sus anchas y alzarse sibilinamente con las riendas de nuestra vida…Ese algo es, precisamente, el no cuestionamiento, el cual es, asimismo, el antídoto de la especialitis en nuestro interior…amarga medicina es el cuestionamiento, pero dulces sus resultados…
El cuestionamiento nos permite hacer crecer la autenticidad de nuestro camino espiritual, y no andar por el camino del fanatismo, el delirio, la ingenuidad o la evasión, sino por el del equilibrio, la sensatez y la cordura.